Tomates, pimientos, pepinos y calabacines (y berenjenas, sandías, judías…) constituyen la esencia misma de lo que ha sido desde hace más de medio siglo y es hoy el municipio de El Ejido, la capital del ‘mar de plástico’ y la gran huerta de Europa, especialmente en invierno, cuando las incontables hectáreas de explotaciones agrícolas invernadas con las que cuenta el municipio surten de verduras y hortalizas frescas a medio continente. El Ejido no se entendería sin los invernaderos, claro, pero esta localidad del Poniente almeriense, disgregada en distintos núcleos de población y muy extensa, es mucho más que eso. Hoy nos movemos contigo para conocer un poco mejor El Ejido.

Los invernaderos. El motor y la esencia de El Ejido

El Ejido existe gracias a los invernaderos. Pese a ser hoy el tercer municipio de la provincia más poblado, con alrededor de 90.000 habitantes, su existencia como población autónoma apenas suma 37 años, pues fue en junio de 1982 cuando se segregó de Dalías, del que dependió durante varias décadas. A partir de 1961 la zona comenzó a repoblarse con personas llegadas en su gran mayoría desde las cercanas Alpujarras, atraídas por las primeras experimentaciones de explotaciones bajo plástico y riegos por goteo. Desde entonces, fue justamente eso, un goteo incesante de explotaciones las que fueron naciendo por todo el Campo de Dalías, ese ‘mar de plástico’ tan imponente hoy en día que se aprecia con nitidez en las imágenes de satélite y que da trabajo a decenas de miles de personas en El Ejido.

La importancia actual de El Ejido en el sector agrícola, no ya almeriense sino nacional y europeo, es posible por la gran cantidad de invernaderos con los que cuenta, cuyo número no deja de crecer, pero también por la alta tecnificación y la continua investigación que se aplica en el campo ejidense, para garantizar tanto la calidad como producciones muy altas cada campaña. Almería es uno de los territorios más áridos y con menos pluviosidad de España y hace verdaderos milagros con los pocos recursos hídricos de los que dispone. Eso es mérito en gran medida de los ejidenses. La marca de prestigio El Ejido Gourmet Quality es la mejor muestra de la calidad de los productos que crecen en el campo ‘bajo techo’ de El Ejido.

Visita guiada a las huertas de El Ejido

Fuente: clisol.com

Una buena forma de aproximarse, como turista, a los ‘enigmáticos’ invernaderos, es visitar la empresa Clisol Agro (www.clisol.com), que ofrece una vertiente didáctica muy interesante, explicada con verdadera pasión a través de sus visitas guiadas.

Un tricampeón del mundo de windsurf y un puerto deportivo imponente en El Ejido 

Playas de El Ejido, Almerimar

Fuente: ayuntamiento de el ejido

Almerimar es el ‘ojito derecho’ de los ejidenses… y de turistas de todo el mundo. Lo que comenzó como una urbanización asentada frente a parte de los 27 kilómetros de costa del municipio, en la conocida como ensenada de San Miguel, se ha convertido en un gran núcleo con entidad propia dentro de El Ejido y una de las más importantes zonas turísticas de Andalucía, especialmente para los amantes de los deportes náuticos y del golf. Numerosos ejidenses, además, residen aquí durante todo el año, pues apenas se encuentra a cinco kilómetros del núcleo urbano principal.

Víctor Fernández es el emblema deportivo de la localidad, tras proclamarse este pasado año campeón del mundo de windsurf por tercera vez. Su centro deportivo en Almerimar, en cuyas playas ha forjado su leyenda, es un referente para ‘riders’ de todo el mundo y es habitual que el municipio albergue pruebas mundiales de este deporte.

El Puerto Deportivo de Almerimar es el más grande de la provincia y uno de los más importantes de Andalucía. Sus muelles son un hervidero de embarcaciones y turistas de alto poder adquisitivo que dan vida a Almerimar, especialmente en los meses más calurosos. Un campo de golf de 18 hoyos y un lago artificial donde también se practican deportes y actividades de ocio contribuyen a que la oferta de Almerimar sea más atractiva si cabe.

De la antigua ciudad romana de Murgi al Festival de Teatro de El Ejido

Imagen del Castillo Guardias Viejas en El Ejido

Fuente ayuntamiento el ejido

Muy cerca de Almerimar, entre este núcleo y el también costero de Balerma, se encuentra uno de los tesoros del patrimonio histórico de El Ejido, el Castillo de Guardias Viejas, una batería militar defensiva que se erigió en el siglo XVIII para alertar sobre las continuas invasiones de piratas. Se encuentra en un gran estado de conservación y cada verano alberga un delicioso ciclo de noches musicales de variado género, que siempre agota las localidades.

Foto del Castillo de Guardias Viejas iluminado de noche

Fuente: wikipedia, autor Jose Rodriguez

Pese a su juventud como municipio autónomo, El Ejido se asienta sobre la antigua ciudad romana de Murgi, de la que se han extraído numerosos vestigios, en el yacimiento de Ciavieja. El más imponente es un gran mosaico recuperado casi intacto y que se expone en el Auditorio municipal. Este edificio es, justamente, el centro neurálgico cada año de otro de los grandes motivos de orgullo del municipio: el Festival de Teatro, uno de los más importantes y antiguos de España, más veterano incluso que el propio municipio, pues ha celebrado 41 ediciones.

Gran importancia medioambiental… y gastronómica de El Ejido

Foto entrada de la reserva natural Punta Entinas, El Ejido en Almería

Fuente: wikipedia

Los atractivos de El Ejido no acaban ahí. El municipio comparte con su vecino Roquetas de Mar una de las zonas naturales protegidas de más importancia y extensión de la provincia: la reserva natural Punta Entinas-Sabinar, que consta de varios kilómetros de costa virgen y una red de humedales de alto valor ecológico, por la biodiversidad que alberga, especialmente importante para las aves. Las ruinas de la Torre de Cerrillos o el Faro Sabinal se encuentran en estos bellos parajes.

Imagen de aves de la reserva de Punta Entinas. El Ejido, Almería

Fuente: wikiloc

Y acabamos este paseo por El Ejido degustando las mejores especialidades de la huerta y del mar de la mano del Restaurante La Costa (www.restaurantelacosta.com), de visita obligada. Fue el primer restaurante andaluz en obtener una estrella Michelín, que renueva y conserva gracias al mimo y la calidad del trabajo de todo el equipo que comanda el chef ejidense José Álvarez.