San Julián es uno de los barrios de Sevilla que huele y sabe a barrio de los de antes. Y, como buen barrio tradicional, mantiene las buenas costumbres; entre ellas, la de disfrutar de unas tapas con amigos en alguno de los bares que salpican sus calles. En Nos movemos contigo te contamos cuáles son algunos de los locales donde puedes sorprender a tu paladar y pasar un rato agradable en buena compañía.

Bar San Julián

Comenzaremos por el centro neurálgico del barrio, que no es otro que la plaza de su mismo nombre. Junto a la iglesia de la Hiniesta encontramos el Bar San Julián que, como valor añadido, ofrece una gran terraza donde, además de la zona de mesas, los niños tienen espacio suficiente para jugar y correr a sus anchas.

Si a eso le sumamos sus fritos, los guisos caseros preparados a diario o una lista interminable de montaditos (lomo, miniserranitos, chorizo picante, palometa y queso fresco, gambas y ali oli, etc.) queda claro que es una apuesta segura para disfrutar de un tapeo con toda la familia o con quien gustes.

Además, es parada obligatoria en temporada de caracoles.

 

Bar G. Hijón

Si hablamos de caracoles en el barrio de San Julián no podemos pasar por alto el Bar G. Hijón, en Ronda Capuchinos. Desde 1970 lleva la familia González Hijón preparando el mismo guiso de caracoles, con ese sabor tan singular en el que predomina el comino. Pero no es esta la única delicia que podrás saborear en su salón para más de cincuenta personas o en su terraza.

El pescado frito y a la plancha es otra de sus especialidades, además de las espinacas con garbanzos, la ensaladilla y, ya en Cuaresma, el bacalao con tomate.

 

Bar Hiniesta

Volvemos a la calle San Hermenegildo para encontrarnos con el Bar Hiniesta. Aquí sabe a Andalucía y no te faltarán motivos para volver si pruebas las albóndigas al vino tinto, la carrillada con tomate, la pechuga de pollo caramelizada, el cocido, la ensaladilla de cangrejo o el salmorejo, por citar algunas de las referencias de su carta.

Y para rematar cuentan con una selección de vinos de lo más curiosa y, cómo no, tampoco falta la cerveza bien fría.

 

Café Bar Trinidad

Si aún no has probado los serranitos “del Trini” quizá es porque no sabes que puedes hacerlo en cualquier momento del día. Y es que este bar ubicado en María Auxiliadora está abierto las 24 horas; normal que estos bocadillos sean famosos en toda Sevilla. De hecho, ya os hablamos de este establecimiento en otra ocasión. Por eso, es normal que a ciertas horas de la mañana se junten en la barra con los churros de la gente que desayuna.

Pero es que además tienen las tapas clásicas sevillanas: solomillo al whisky, pavía de bacalao, jamón…

 

Bartolina

Puede que sea el lugar perfecto para pasar un rato con los amigos, contando con su tranquila plaza. Da igual la estación del año, las mesas de su terraza siempre cotizan al alza. La carta es corta: caracoles (en temporada), varios montaditos y tortillas de patatas bien despachadas que te recomendamos no perderte, pero los precios acompañan, sobre todo, en el caso de las bebidas.

 

Café Bar Mega

Y si lo tuyo son las hamburguesas, en San Julián tienes unas de las mejores de Sevilla: las del Mega, en la calle Macasta. El listado es inmenso, pero por nombrar algunas citaremos la de buey, la Jack Daniel’s, la serrana, la mexicana, la yankee, la costiburger o la japo. No podemos quedarnos con una.

No obstante, no queda aquí la cosa porque también tienen nachos, croquetas, jalapeños, patatas, gran variedad de ensaladas y diferentes propuestas del mar y para carnívoros, además de tapas variadas y muy particulares (berenjenas parmesanas, ternera a la birra, carrillada vikinga…).