De la Sierra de Huelva, a tu mesa. Si te apasiona la gastronomía y descubrir los platos típicos de cada lugar, te proponemos uno propio de los pueblos onubenses: el potaje de castañas. Este plato nace de la tradición, de la unión entre madres y de las distintas generaciones que perduran en el tiempo. Si vas a pasar unos días en Huelva, te proponemos que viajes a la Sierra para probarlo en persona, pero si no es posible, puedes hacerlo desde tu casa a través de sencillos pasos. Venga, coge bolígrafo y papel… ¡Y a por ello!

Su origen

Potaje de castañas | Imagen: ABC de Sevilla

El potaje de castañas es un guiso que surgió en los pueblos de Huelva hace muchos años, bajo el calor y la tradición de abuelas, madres e hijas. La conexión entre el campo y la casa han hecho de este plato toda una seña de identidad de pueblos como Aracena, donde se prueban como un postre delicioso.

En las distintas calles, este plato tiene una gran carga tradicional debido a que la castaña es un fruto seco muy típico. Si bien cuando hablamos de estos lugares, debemos destacar los productos ibéricos, no queremos dejar pasar la oportunidad de enseñarte otros productos como este, que van acompañados principalmente con clavo, anís, canela y naranja para aromatizarlo.

Paso a paso

Las castañas son un producto típico de la Sierra de Huelva | Imagen: OK Diario

Si te animas a preparar este postre, te damos los ingredientes necesarios. En primer lugar, 300 gramos de castañas pilongas, es decir, que estén secas y sin asar. Seguidamente, 300 gramos de azúcar, una cucharada de anís en grano, una rama de canela, dos clavos, dos cucharadas de aceite de oliva virgen extra, cáscara de naranja y limón, una rebanada de pan y no te olvides de… ¡Una pizca de sal!

Antes de comenzar a cocinar, debemos lavar bien las castañas y ponerlas en remojo durante doce horas. Posteriormente, podremos escurrirlas y colar el agua del remojo, ya que lo utilizaremos más tarde para el potaje.

En primer lugar, es necesario freír la rebanada de pan en una sartén y machacarla en un mortero. En el mismo aceite en el que hemos realizado este paso, freímos un poco la cáscara de limón y de la naranja, y una vez que el aceite esté templado, se realizará el mismo paso con los granos de anís. Ahora, cogeremos la cazuela en la que se encuentra el agua de remojo de las castañas, e introduciremos los ingredientes fritos además de las castañas, la rama de canela, los clavos y un poco de sal, que se cocinarán a fuego lento durante dos horas. Una vez que las castañas estén tiernas -no deshechas- incorporaremos el azúcar, removiéndolo con cuidado para que las castañas no se desmoronen… ¡Y listo!

Podrás comerlo en frío o caliente, eso lo dejamos a tu gusto.

Todo un beneficio por sus propiedades

Las castañas contienen un elevado número de vitaminas | Imagen: OK Diario

El potaje de castañas es un postre delicioso y fácil de hacer, pero también beneficioso, ya que las castañas son uno de los frutos secos más buenos para el cuerpo. Así, este producto contiene una amplia riqueza en hidratos de carbono y en contenido acuoso, ya que cerca del 50% es agua. Por este motivo, las castañas sirven de ayuda a los deportistas, ya que tienen minerales que contribuyen al buen funcionamiento del sistema neuromuscular, como es el caso del calcio, potasio y magnesio.

Por si fuera poco, también te ayudan a satisfacer el apetito, fortalecen el sistema óseo e incluso estimulan el funcionamiento del sistema nervioso… ¿Qué te parece?