Huelva es historia, gastronomía, luz y color. Un enclave que bien merece la pena conocer. Si tienes la oportunidad de visitar la ciudad durante 48 horas, en este post te damos los imprescindibles para que puedas disfrutar al máximo de “la ciudad de la luz” española. ¿Qué hacer en Huelva en dos días? ¡Nos movemos contigo!

Día 1. Una jornada con mucha historia

  1. Monasterio de La Rábida. Comenzaremos nuestro día visitando un lugar que fue testigo de uno de los hechos más importantes de la historia: el descubrimiento de América. El Monasterio de La Rábida es un convento franciscano ubicado donde confluyen los ríos Tinto y Odiel, en el término municipal de Palos de la Frontera. Entre las paredes de este convento se custodia la imagen de Santa María de la Rábida Nuestra Señora de los Milagros, una preciosa imagen de la virgen ante la cual el mismo Cristóbal Colón rezó momentos antes de iniciar su particular cruzada.

  2. Muelle de las Carabelas. Seguiremos visitando lugares colombinos con el mítico museo en el que se encuentran las reproducciones de La Niña, La Pinta y La Santa María, que se construyeron en 1992 para celebrar el V Centenario del Descubrimiento de América. Además de las réplicas de los barcos, su principal reclamo turístico, el Museo Muelle de las Carabelas cuenta con un centro de interpretación, el barrio medieval (recreado alrededor de la dársena) y la Isla del Encuentro, en la que se recrea la cultura indígena de la Isla de Guanahani, primera isla en la que desembarcó Cristobal Colón el 12 de Octubre de 1492, a la que nombró como San Salvador.
  3. Casa-Museo Zenobia y Juan Ramón Jiménez. Este edificio, ubicado en el municipio de Moguer, data del siglo XVIII, siendo restaurado por la familia Jiménez en 1885. Su creación como Casa Museo se remonta al año de la concesión del Premio Nobel al poeta moguereño, previo consentimiento del matrimonio Jiménez, que colaboró en su constitución donando toda su biblioteca, además de numerosos enseres y objetos personales. Abrió sus puertas al público días después de la muerte del poeta. Actualmente es sede de la Fundación Juan Ramón Jiménez.
  4. Parador de Mazagón. Después de estas visitas culturales, nos dirigiremos a un espacio paradisíaco y de belleza inigualable, que encuentra dentro del Espacio Natural de Doñana. Vale la pena alejarse un poco de la capital para pasear por estas playas vírgenes frente al océano, respirar aire puro y disfrutar de un momento de relax y desconexión. Aprovechando que estamos en Mazagón, podemos disfrutar de un almuerzo en alguno de sus restaurantes, donde no falta el pescado y el marisco fresco y de calidad.

  5. Monumento a la Fe Descubridora. Es una de las señas más características de la ciudad de Huelva, y es conocido por todos como ‘Monumento a Colón’. Fechado en 1929, está situado en la Punta del Sebo, a cuatro kilómetros del centro urbano, en la confluencia de los ríos Tinto y Odiel, y es obra de la escultora norteamericana Miss Whitney. Representa la figura de un fraile franciscano del Monasterio de La Rábida quienes, enfundados en su fe, jugaron un papel crucial ayudando a Cristóbal Colón en la denominada “gesta descubridora”.
  6. Atardecer en el Muelle del Tinto. El Muelle de mineral de la compañía Riotinto es un muelle-embarcadero comercial de desembarco de material procedente de las minas de la compañía minera “Rio Tinto Company Limited”, construido a principios del siglo XX sobre el río Odiel. Actualmente está en desuso, pero se puede pasear a través de él y por el nuevo Paseo de la Ría. Los atardeceres desde este punto de la ciudad son únicos y es una estampa que bien vale la pena guardar en la memoria.
    Aprovechando que estamos cerca del centro de Huelva, podemos disfrutar de una cena en alguno de sus restaurantes. Será el broche de este día de turismo antes de recargar las pilas para la segunda jornada en la ciudad onubense.

Día 2. En el corazón de la ciudad

  1. Barrio Obrero. Si el día anterior terminamos nuestra ruta con el muelle del Tinto, para la segunda jornada en Huelva vamos a continuar con el legado británico en la capital. El barrio Reina Victoria, más conocido popularmente como barrio Obrero, es un conjunto singular dentro de la configuración urbanística de Huelva y testimonia una época de su pasado: La presencia inglesa con motivo de la explotación de las riquezas mineras de la provincia. Sus peculiares características arquitectónicas y urbanísticas le otorgan una gran originalidad dentro del contexto geográfico andaluz. Está considerado Bien de Interés Cultural.
    A unos metros se encuentra la Casa del Guarda, convertida actualmente en bar-cafetería, que cuenta con una preciosa terraza y sirven un delicioso desayuno.
  2. Museo de Huelva. A unos minutos caminando del punto anterior, en la Alameda Sundheim, se encuentra este sencillo edificio adornado con detalles de estilo mudéjar y que alberga una gran riqueza arqueológica, una exposición de objetos cuya cronología abarca desde el Paleolítico hasta la Reconquista. Además, también aloja pinturas y esculturas datadas desde el siglo XIII hasta principios del XX.
  3. Casa Colón. A pocos metros nos encontraremos otro punto de interés que, aunque actualmente funciona como palacio de congresos y exposiciones, guarda mucha historia. Este edificio fue construido entre los años 1881 y 1883 a raíz de la necesidad en la ciudad de Huelva un hotel acorde a la necesidad de servicios que se suponía demandaba por entonces la pujante capital.

  4. Plaza de las Monjas. Cruzando la Gran Vía, una de las arterias del centro de la ciudad y en la que se encuentra gran cantidad de bares y restaurantes, llegaremos hasta la Plaza de las Monjas. Este espacio ha tenido distintas denominaciones a lo largo de los años, tomando en 1936 su nomenclatura actual al estar construido en los terrenos anexos al Convento mudéjar de las Agustinas. La entrada por la Gran Vía está flanqueada por el Monumento a Colón señalando hacia el océano y una pequeña fuente. Es una plaza con mucha vida diurna, principalmente de familias, y nocturna, con varios bares y pubs perfectos para tomar algo.
    Recomendamos disfrutar de una cerveza artesanal Rubens, elaborada en Huelva, en el Espacio Rubens.

  5. Mercado del Carmen. Si nos queda tiempo antes de comer, podemos visitar el Mercado del Carmen. Allí encontraremos lo mejor de la gastronomía onubense: mariscos, carnes, pescados y verduras frescos y de gran calidad. Después de la visita, regresaremos a la zona del centro para buscar un sitio para comer. Si quieres disfrutar de platos 100% Huelva, te recomendamos Portichuelo y Azabache, a pocos metros del Mercado del Carmen y de nuestro siguiente destino.
  6. Calle Concepción. Tras el almuerzo pasearemos por la calle Concepción, una de las mayores zonas comerciales de la ciudad con conocidas tiendas y marcas. Al final de esta se encuentra la Parroquia de la Purísima Concepción, considerada la primera parroquia en España consagrada a la advocación de la Inmaculada Concepción. El edificio fue levantado en el año 1515, pero el Terremoto de Lisboa de 1755 hizo que sufriera gravísimos daños, para finalmente ser destruido en 1936 en los disturbios que siguieron al inicio de la Guerra Civil. La última remodelación duró ocho años y finalizó en 2006.
  7. Palacio Moras Claros. Esta casa palacio fue construida en 1912 y es un reflejo de la prosperidad económica de la burguesía onubense en esos años. En este edificio pueden observarse varios estilos arquitectónicos, destacando los elementos de decoración modernista de su interior y sus llamativas cristaleras.
  8. Catedral de la Merced. A unos diez minutos caminando se encuentra la Catedral de la Merced. Fue construida entre 1605 y 1612 como iglesia del convento de la Merced, y reconstruida en estilo barroco en 1783. El edificio contiguo es el antiguo convento de la Merced, que hoy aloja la Facultad de Empresariales de la Universidad de Huelva.
  9. Iglesia San Pedro. En unos de los cabezos que configuran la ciudad de Huelva se encuentra la Iglesia más antigua de la capital como es la Iglesia de San Pedro. Situada sobre el cabezo de mismo nombre, la blancura de su revestimiento exterior es característica de los edificios onubenses. Por el contrario, su torre-campanario rosada, que se recorta en el cielo desde la plaza también del mismo nombre, es una de las imágenes más típicas de la ciudad.

  10. Puesta de sol desde el Conquero. Para terminar nuestra visita lo haremos contemplando la maravillosa luz de Huelva desde un punto único: el Santuario de la Cinta, ubicado en el Conquero. Fue construido en el siglo XV en estilo gótico y ha sido posteriormente muy transformado. Se compone de tres naves construidas en ladrillo, conservando la central en su arco de herradura rasgos de su ascendencia mudéjar. En pintura mural recientemente restaurada se representa a la Virgen de la Cinta.
    Desde el mirador se puede disfrutar de una maravillosa vista del Paraje Natural de Marismas del Odiel y un atardecer único. Para finalizar el día, podemos tomar algo en la famosa terraza Mandala.

Foto portada: Andrés Marín