Hoy conocemos dos fieles ejemplos de dulces típicos de Almería: dos postres que eran muy comunes hace pocas décadas en todas las casas, especialmente en las más humildes, y que ahora han perdido protagonismo: las talbinas y los papaviejos. Dos delicias dulces cien por cien almerienses.

Dulces Típicos de Almería

Talbinas, unas ‘gachas’ como legado de los árabes

Deliciosas y típicas Talbinas. Foto: Migas de Pan


La cocina almeriense, y en general toda la andaluza, está muy influenciada por la extensa presencia de los árabes en el viejo Al Andalus. Sucede con numerosas elaboraciones tradicionales, como las talbinas (o tarbinas), un plato dulce con un sabor y textura muy reconocible y que, como sucede también con los papaviejos, saca mucho partido a pocos (y sencillos) ingredientes.

Las talbinas se asemejan a unas gachas, o a una sopa espesa dulce y con un inconfundible sabor a matalahúva (anís en grano). Uno de sus ingredientes principales es la leche, si bien en su origen se solían hacer con agua, que resultaba más barata y accesible a las familias con pocos recursos.

Sus ingredientes son: Harina, leche, pan, almendras, aceite, sal, azúcar o miel y matalahúva.

Como sucede con casi todas las recetas antiguas (y las modernas), según quien haga las talbinas podrá añadir o quitar algún ingrediente, pero en esencia este postre consiste en una masa hecha con leche y harina, a la que se le añaden trozos de pan frito y un toque dulce, procedente normalmente de la miel. Y todo ello, de fondo, con el sabor del anís en grano. Antiguamente, y sucede también en la actualidad, se elaboraba especialmente para fechas señaladas, como Semana Santa o Navidad.

Talbinas con Canela. Foto: cocinando con Francis

La clave ¡ojo! Es que la harina se cocine bien y no se quede cruda. Y es muy recomendable usar un recipiente que no se pegue… y no dejar de mover la masa mientras se está cocinando la harina.

Papaviejos, la patata como recurso repostero

Papaviejos con azúcar. Foto: La cocina de Puri pastor.


Tan importante ha sido la patata como sustitutivo de otros ingredientes más difíciles de conseguir en épocas más pobres que la actual, que en el caso de los papaviejos incluso va en el nombre de la receta. Patatas en vez de harina de trigo, así surgieron, y de paso estos buñuelos almerienses adquieren un sabor y textura únicos.

Pero, aunque la patata nos suene a ingrediente de elaboración salada, nada más lejos de la realidad: los papaviejos son un postre (o desayuno, o merienda…) que habitualmente se toma con un rico chocolate caliente u otros acompañamientos ‘golosos’. No obstante, la harina, infinitamente más barata y fácil de conseguir ahora, también forma parte de la receta complementando perfectamente a la patata, que lo que consigue es que estos buñuelos fritos sean mucho más esponjosos.

Los ingredientes de los papaviejos son: patata cocida, harina de trigo, huevos, leche, azúcar, sal, canela en polvo, piel de limón y gasificante.

Rica tradición. Foto Twitter

Con esto se realiza la masa, que posteriormente ha de ser frita, tras formar los bueñuelos, en aceita caliente. En este caso, es una receta que se ve más comúnmente en pastelerías y confiterías de Almería durante todo el año, aunque en la antigüedad tenían una fecha señalada en el calendario casi exclusivamente: el jueves ‘lardero’, que no es otro que el jueves anterior a la Semana Santa.